Blog

¿Importa si es postureo? El poder de las redes sociales revive tradiciones como San Isidro.

¿Importa si es postureo? El poder de las redes sociales revive tradiciones como San Isidro.

San Isidro redes sociales

Llevo viviendo en Madrid más de diez años y nunca me había parecido que San Isidro estuviera tan de moda como este año. Hace ya un mes que me comenzaron a saltar vídeos de creadoras de contenido e influencers que invitaban a poner de moda de nuevo los trajes de chulapas y chulapos, no, mejor dicho, que animaban a la gente joven a ir a la Pradera, pero no para emborracharse, decían si no me recuerdo mal: “no queremos botellón, queremos una buena verbena y bailar chotis”. Reivindicaban la vuelta de una tradición. Los medios también.

¿La idea que promovían? Revivir la celebración de ese 15 de mayo de manera auténtica, como lo hacían nuestros padres y abuelos en su juventud (bueno, los míos no que no pisaron Madrid). Yo la verdad es que nunca he ido a la Pradera en San Isidro, tampoco me he vestido, pero sí he paseado por Madrid con la nostalgia en la mirada cada vez que me encontraba con señores y señoras vestidos de chulapos bailando el chotis. Tan elegantes, tan entregados, tan madrileños.

Si te soy sincera, hasta este año jamás me habría imaginado vestida de chulapa y este año me han dado muchas, pero que muchas ganas. No por la foto, tampoco por irme hasta la Pradera (no me pilla precisamente cerca), pero sí por el ambiente. Por unirme a esa suerte de movimiento que fortalece el resurgir de una romería que a vistas de quien no lo ha vivido antes parecía de segundas y que NO, claro que no lo es.

Yo no sé si ha sido una forma de reavivar también el orgullo, frente a esas sevillanas o andaluzas que esperan todo un año a lucir (y presumir con esplendor) sus preciosos trajes de flamenca, o si ha sido una manera de ensalzar todo lo bueno que hay en la capital: la autenticidad que mantienen muchos barrios y locales, la hora del vermut tan de Madrid, la gastronomía que a veces pasa tan desapercibida (se me ha antojado un bocadillo de calamares escribiendo esto) y ese cariño con el que acoge esta gran ciudad.

Soy extremeña, mis raíces me enorgullecen, pero siento un profundo amor hacia la urbe que se convertido en hogar desde el primer momento en el que la pise. durante mucho tiempo la rehuí creyendo que su ritmo acelerado me iba a devorar y, sin embargo, aquí he construido mi vida, una vida que jamás imaginé así que me vais a perdonar si aplaudo con fuerza que estas festividades tomen fuerza, muy a pesar del postureo. Me vais a perdonar que de “like” a todas las publicaciones que se han vestido de San Isidro, que han empoderado a este 15 de mayo y lo han vuelto más deseado porque demuestran una vez más, que las redes sociales tienen mucho poder, sin ir más lejos, el de llevar a otro nivel una festividad que se merece todo el reconocimiento.

¡Qué viva el bombardeo de chulapos en mi algoritmo! ¡Qué vivan los chotis, los de toda la vida y los nuevos! ¡Qué viva la romería de San Isidro! Larga vida a las tradiciones.

No te olvides de seguirme en substack donde dejo cositas que creo, son muy interesantes. Volveré con mi diario de viajes por aquí.

La imagen de portada es el cartel oficial por Laura Floris.

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *